Estoy aprendiendo a disfrutar de las pequeñas alegrías, acá en el viejo mundo, y a rendirles culto. ¿O será que me estoy contagiando de este apego por lo material que reconforta la esfera individual de la cotidianidad del inglés promedio? Sea como fuere, decidí componer esta canción. Todavía me falta la melodía.
A todos los que me
leen por aquí
les quiero decir:
Soy feliz,
encontré mi amor en
Leeds.
Después de una larga y fría
noche gris,
en la que a duras
penas pude dormir,
me desperté
y me vestí.
Corriendo salí.
Quería saber si lo que
había soñado podía existir.
Corrí, corrí.
Hasta que llegué al
centro cívico y comercial de Leeds.
Y ahí lo vi.
Era real, estaba ahí.
Lo agarré con ambas
manos y partí.
Desconfiada, no sabia
si sería para mí.
Llegué a casa y
descubrí que sí.
¡Qué Feliz!
Lo enchufé.
El caloventor
funcionaba,
volví a vivir.
De frío ya no muero,
y repito, soy feliz.
Caloventor, sos mi
amor
Con vos hasta siento
calor
Sos lo mejor
Me haces feliz
Por eso digo,
Descubri mi amor en
Leeds
¿Qué mas puedo pedir?
(Seee, ya sé... Internet, teléfono y
un escritorio porque me duele la joroba de escribir sobre la alfombra, pero
todo llegará, como mi caloventor. Tal vez para cuando eso pase hasta se me ocurra la música para tan bella canción).
Puede ser una buena canción para un personaje de Peter Capusoto!
ResponderEliminarGracias por el cumplido!
ResponderEliminarjajaja! es buenísima! oda al caloventor!
ResponderEliminarMuuy buena inspiración el calentor. Qué mejor que él que siempre estará disponible y calentino con sólo echufarlo a la pared?
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