jueves, 31 de enero de 2013

Una guía práctica para cada ocasión

Una guía radical para cambiar el mundo. Hasta tienen pautado eso. Fundamentalistas de las pautas y los reglamentos. Fetichismo de la norma ¡Este país da para todo!
--¿Usted me quiere decir, señor de cabellos claros, que si cambio mis lamparitas por unas de bajo consumo (procedimiento que igual ya implementó nuestra señora presidenta de Argentina, que de marxista creo que tiene poco y de autonomista, menos); que si además camino desde mi casa al trabajo en vez de usar el auto (que pueden llegar a ser como 13 kilómetros en la megaciudad donde vivo); y que si elijo comer  lechuga en vez de vaca; que si hago todo eso voy a cambiar el mundo?
--No, por supuesto que no --Me dirá él (no voy a poner nombres por las dudas).-- No basta con que lo hagas tú sola, deberás hacerlo tú, con los tuyos, en comunidad.
Tomo como ejemplo la fotografía que el libro muestra. Él y los suyos abrazados en un lugar que pinta campestre. Si me voy a la montaña, se me ocurre que el Uritorco podría andar bien (tendría que formular la pregunta en la próxima sesión de nuestro encuentro profesional en el marco del programa de estudios de posgrado), si me voy a las afueras y practico meditación trascendental, yo y mis 15 amigos, 100 pongamosle, o un millón si fuera Roberto Carlos. Y además todos hacemos una dieta rica en lentejas y porotos, y nada animal ni vegetal que dé más de 2 cm de sombra. Reuniendo todos esos requisitos estipulados en la guía de cómo cambiar el mundo radicalmente en pocos pasos, ¿puedo cambiar el mundo posta? ¿Viene con garantía ante eventuales fallas?
Cierto, fue un regalo… Y a caballo regalado…
Bueno, con este regalo, este librito amarillo y sus pautas bien didácticas y con muchos dibujitos, ¿se  puede terminar con el hambre?, ¿las injusticias?, ¿la trata?, ¿el trabajo semi-esclavo? ¡Como no se nos ocurrió antes locoo! ¡Porque somos latinos perezosos y preferimos andar de juerga que pensar! Menos mal que vine a estudiar al primer mundo, acá me enseñan posta…


No hay comentarios:

Publicar un comentario