jueves, 11 de abril de 2013

La gripe

La tercera en dos meses, o tres manifestaciones de lo mismo. Hacía rato que no escribía, y qué mejor momento que ahora, desde la cama. A diferencia del principio, no tengo mucho para contar, ovejas, rayitas de fiebre, anécdotas vagas.
Mi adaptación a este extraño primer mundo venía bien. De hecho, tras una escapada de una semana por el resto del Reino Unido (Escocia e Irlanda), podría decir que hasta extrañé mi ¿hogar?, Leeds y no mi ciudad natal.
Dos meses, tres gripes, un sistema de salud en reducción presupuestaria y ningún amigo dispuesto a venirme a visitar durante mis días de reclusión, me hicieron volver a pensar en la patria, la posta. Oh, su clima; oh, su gente. Amigos, familia, sol, asados, otoño que es más cálido que este verano, mi madre médica que ya hubiera dado en el clavo con lo que tengo y me estaría sintiendo mejor. Sus cafecitos y tostadas en la cama... Son ciertas también las inundaciones, los problemas, que el dólar y el cepo... Bla. Extraño, que le vamo' hacer.
Pero suena el teléfono, se ve que me vienen a visitar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario